Lo Nuevo

239% aumentaron precios acordados

Maracaibo (05/12/18).- Con la actualización de los precios acordados establecidos en agosto, el Gobierno nacional elevó su costo, en promedio, un 239% en comparación con los anteriores, dejando implícito un reconocimiento de la inviabilidad que resulta esta medida dentro de la economía venezolana que sufre los estragos de la hiperinflación.


Luego de que el Presidente Nicolás Maduro incrementara un 150% el salario mínimo, elevándolo de 1.800 bolívares soberanos a BsS 4.500, el martes se oficializó en Gaceta Oficial Nº 41.536 el aumento de los precios acordados, marcando una escalada del 239%, es decir, un 80% más que el ajuste salarial.

Esto deja a los venezolanos en un jaque, con casi un 90% de déficit de poder adquisitivo frente a productos de la canasta básica, quienes deberán hacer frente a la suma de los rubros que entran en el ajuste, que da un total de BsS. 8.192, que equivale a casi dos salarios mínimos. De allí, 5.484 bolívares se irían en alimentos y otros BsS 2.708 en productos de aseo e higiene personal. 

Más de 40 días transcurrieron para hacer este anuncio “correctivo”, en el que modificaron los costos de artículos de alimentación e higiene, que estaban ya rezagados por el alza inflacionaria.

En agosto, estas cifras se habían deslindado de la realidad económica a poco tiempo de su puesta en marcha. A este mismo destino promete enrumbarse la lista de precios publicada por el Ejecutivo nacional el lunes 3-D.

Una abismal escalada dieron el costo del frijol (816%), la sardina en lata (733%), la harina de maíz (655%), el kilo de azúcar (525%) y el medio kilogramo de café (500%). También dieron gran salto el litro de cloro (337%), la crema dental (309%), el pack de 8 unidades de toallas sanitarias (236%) y el paquete de 4 rollos de papel higiénico (229%).

Los números, aunque claramente desfasados con los ofrecidos en buena cantidad de supermercados y mercados a cielo abierto, se hicieron espacio entre las medidas económicas, resultado de mesas de trabajo hechas con los productores, según dijo el Gobierno. 

El presidente del Instituto Venezolano de la Leche y la Carne (Invelecar), Carlos Odoardo Albornoz, se pronunció en rechazo al nuevo costo del producto cárnico. “No solo que no hubo consulta; sino que una tabla de precios acordados con una inflación como la que presenta Venezuela es simplemente una utopía”, aseguró. 

Albornoz señaló que si no se resuelve el problema de la inflación no tiene sentido que exista “un control de precios”.

Por su parte, el economista y también director de la firma Ecoanalítica, Asdrúbal Oliveros, afirmó que esta medida del Gobierno trae una serie de consecuencias en cadena que afecta tanto al consumidor como al sector productivo.

“Un control de precios en hiperinflación lo que va a provocar es una escasez brutal, mercado negro, informalización de la actividad comercial y cierre de negocios y empresas, que ya prácticamente lo estamos viendo, porque no hay manera que puedan seguir el ritmo al crecimiento de los precios, siempre van a quedar rezagados”, sostuvo.

Oliveros rechazó que sea viable acordar precios de artículos sin atacar el proceso hiperinflacionario en el país.

“Con hiperinflación no se puede acordar ningún precio. Tendría que haber una comisión que esté cambiando los precios todos los días, lo cual es imposible desde el punto de vista humano y técnico”, opinó el especialista.

Para Gerson Hernández, constituyente e integrante de la comisión de economía diversificada y productiva de la Asamblea Nacional Constituyente, aseguró que la medida “cumple con el compromiso adquirido con el sector empresarial privado”, en el marco de la estabilidad económica del país.

“Lo más seguro es que la continuidad que le siguen dando algunos sectores empresariales, al tema de seguir alimentando la hiperinflación, es que los precios comiencen a sufrir modificaciones, porque ya no es un tema de acuerdo sino de elementos de guerra, que se están utilizando para seguir distorsionando la economía”, manifestó.

Dijo que la anterior lista no tuvo el efecto que se esperaba, porque a pesar de la disponibilidad del Ejecutivo para “dialogar” con los empresarios, hay “sectores” que se niegan a seguir los lineamientos y caen en la especulación.


Fuente: panorama.com 

No hay comentarios