Trump baja el tono y reajusta el operativo en Minesota tras la muerte de otro manifestante
La Administración de Donald Trump rebajó este lunes el tono y reajustó el masivo operativo de redadas migratorias en Minesota para intentar desescalar la tensión tras la muerte de un segundo manifestante a manos de agentes de inmigración, un hecho que ha generado indignación en todo el país.
El presidente anunció el envío a Mineápolis del zar de la frontera, Tom Homan, responsable de la política de deportaciones masivas, quien será su único interlocutor sobre el terreno, una decisión interpretada como señal de que el operativo se ha desbordado.
Trump mantuvo además una conversación telefónica con el gobernador del estado, Tim Walz, con quien dijo estar «en la misma sintonía», pese a las habituales descalificaciones que vierte en contra de Walz, quien fue candidato vicepresidencial del Partido Demócrata en 2024.
Estos gestos se producen tras el asesinato a disparos de Alex Pretti, de 37 años, por parte de agentes de la Patrulla Fronteriza en Mineápolis, ciudad que en las últimas semanas se ha convertido en epicentro de redadas migratorias y protestas en contra de esos operativos.
Se trata del segundo ciudadano estadounidense asesinado por agentes federales después de la muerte de Renée Good, una mujer de 37 años, el pasado 7 de enero.
Senadores republicanos reclamaron en las últimas horas la apertura de una investigación para esclarecer la actuación de los agentes y evitar el descrédito del Departamento de Seguridad Nacional.
Incluso el gobernador de Texas, Greg Abbott, referente del ala conservadora por su política migratoria de línea dura, sugirió que la Casa Blanca debe «reajustar» las redadas.
Se abre a reducir el número de agentes
En su red social Truth Social, Trump informó de que Homan llegará a Minesota «esta noche». «Es duro pero justo y me reportará directamente», escribió sobre el funcionario, quien no ha estado involucrado hasta ahora en el despliegue.
El anuncio supone un desaire a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, y sobre todo al jefe de la Patrulla Fronteriza, Gregory Bovino, rostro del agresivo operativo desplegado en Minesota, donde han sido enviados en las últimas semanas unos 3.000 agentes federales, el triple que las fuerzas estatales y locales.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó este lunes que Bovino es «un gran profesional» y seguirá al frente del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza, aunque fuentes de la Administración citadas por CNN señalaron que este y parte de su equipo abandonarán Mineápolis el martes.
Según explicó Walz, Trump se comprometió durante su llamada a estudiar una reducción del número de agentes federales en el estado y a mejorar la coordinación en operativos dirigidos contra migrantes indocumentados buscados por delitos violentos.
El gobernador reiteró además la necesidad de que haya investigaciones «imparciales» sobre los tiroteos.
La Casa Blanca lo califica de «tragedia»
En otra señal del cambio de tono, la Casa Blanca calificó por primera vez de «tragedia» la muerte de Pretti, aunque responsabilizó a las autoridades demócratas del estado de agitar las calles por su discurso contra los agentes federales.
El Ejecutivo evitó, no obstante, repetir las acusaciones vertidas durante el fin de semana por miembros de la Administración, que calificaron a la víctima de «terrorista» y aseguraron que intentó usar un arma contra los agentes federales.
Los videos difundidos muestran a Pretti protegiendo a dos mujeres durante el operativo, antes de ser reducido por los agentes, desarmado y disparado por la espalda cuando se encontraba en el suelo sometido.
En un intento de calmar a la poderosa Asociación Nacional del Rifle (NRA), que criticó al Gobierno por haber demonizado a Pretti por poseer un arma, la portavoz presidencial dijo que «no ha habido mayor defensor» de la Segunda Enmienda de la Constitución, que blinda el derecho a portar armas, que Trump.
El amplio operativo de redadas migratorias en Minesota fue ordenado por Trump a principios de enero, en medio de acusaciones de la Casa Blanca contra el Gobierno demócrata del estado por una supuesta malversación de fondos federales destinados a guarderías gestionadas por miembros de la comunidad somalí.
El despliegue ha sido contestado por las autoridades locales y por miles de manifestantes, que exigen a Trump la retirada de los agentes federales del estado.
EFE

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