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Familiares reclaman tratos degradantes contra presos políticos: los obligan a ir encapuchados a las visitas

Familiares, amigos y defensores de derechos humanos realizaron este jueves una protesta simbólica frente al Ministerio para el Servicio Penitenciario, en Caracas, con el objetivo de visibilizar las condiciones de reclusión de los presos políticos en Venezuela, según denunció el Comité por la Libertad de los Presos Políticos de Venezuela (Clippve).


Durante la manifestación, los asistentes denunciaron que en centros como El Rodeo I y el Fuerte Guaicaipuro los detenidos son trasladados encapuchados, esposados y sometidos a posiciones de sometimiento durante las visitas familiares, lo que califican como un trato “degradante” y una forma de “tortura psicológica”.

Los presos políticos son obligados a acudir a las visitas encapuchados, esposados y sometidos a tratos degradantes”, señaló la organización, al advertir que estas medidas se aplican de forma recurrente en centros de reclusión donde se encuentran personas detenidas por razones políticas.

El Clippve denunció además que el contacto físico entre familiares y privados de libertad está prohibido durante las visitas, las cuales son de corta duración y se realizan bajo vigilancia permanente de custodios encapuchados, mientras las conversaciones son grabadas, lo que —aseguran— vulnera derechos fundamentales.

En el caso específico de El Rodeo I, los familiares afirman que se prohíbe el ingreso de agua y alimentos, incluso en situaciones en las que los detenidos presentan signos de desnutrición. En el Fuerte Guaicaipuro, el acceso a insumos básicos estaría limitado únicamente a visitas programadas o autorizadas.

El Ministerio para el Servicio Penitenciario es cómplice y mantiene parte de la estructura de la tortura en Venezuela”, expresó la organización en su pronunciamiento, al señalar que estos centros se han convertido en “emblemáticos” dentro de lo que consideran un sistema de represión estatal.

Las denuncias incluyen también el uso sistemático de capuchas durante los traslados internos, así como la imposición de condiciones que, según los familiares, buscan humillar y aislar a los detenidos durante los escasos momentos de contacto con sus seres queridos.

Clippve sostiene que estas prácticas forman parte de un patrón de tratos crueles, inhumanos y degradantes que afectan no solo a los privados de libertad, sino también a sus familias, quienes —aseguran— viven el proceso de visitas bajo condiciones de profundo sufrimiento emocional.


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