«Collares, relojes y anillos»: el hallazgo de la policía española en la oficina de Rodríguez Zapatero
Agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía española registraron el pasado 19 de mayo la oficina del expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ubicada en la calle Ferraz de Madrid, en el marco de la investigación relacionada con el caso Plus Ultra.
Según el acta del procedimiento obtenida por El País, los funcionarios ingresaron al inmueble a las 8:35 de la mañana. El documento describe el lugar como una oficina integrada por cinco despachos, tres habitaciones vacías, dos baños, un área de office y una sala de reuniones.
Durante el operativo se encontraban en el lugar las secretarias Gertrudis Alcázar y Judith Well Sutton. En uno de los despachos, utilizado por el jefe de gabinete, los agentes localizaron una caja fuerte que, de acuerdo con las trabajadoras, provenía de la residencia de Zapatero y su esposa, Sonsoles Espinosa.
Dentro de la caja fuerte fueron hallados collares, pulseras, pendientes, relojes, anillos y dos discos duros.
Fuentes cercanas al expresidente señalaron a El País que la pareja no dispone actualmente de caja fuerte en su vivienda, ya que reside en una casa alquilada tras mudarse de su anterior domicilio. Según esas versiones, las piezas encontradas provienen de viajes, de familiares de Sonsoles Espinosa y también de la madre de Rodríguez Zapatero.
El acta del registro, de 28 páginas, incluye 17 fotografías de las joyas, que posteriormente fueron introducidas en bolsas plásticas transparentes selladas por los agentes.
La Policía también inspeccionó el despacho utilizado por el exmandatario español, aunque el documento indica que allí no se encontró “nada digno de reseñar”. Tampoco se reportaron hallazgos relevantes en otro de los despachos del inmueble.
En la oficina utilizada por las secretarias, los funcionarios incautaron 17 agendas, 18 carpetas con documentación, dos hojas manuscritas, al menos dos memorias USB, un disco duro y un teléfono móvil. Además, descargaron archivos y correos electrónicos de dos computadoras usadas por las trabajadoras. Según el acta, la mayoría de los correos pertenecían a dominios corporativos del PSOE y de la oficina del expresidente.
El informe también menciona la intervención de dos teléfonos móviles que llevaba Gertrudis Alcázar al momento del registro. De acuerdo con su declaración, uno era de uso laboral y el otro personal.
En otro despacho atribuido a una mujer identificada únicamente como “doña del Carmen”, los agentes copiaron parte del contenido de una computadora utilizada por María Brasa. El procedimiento concluyó a las 2:00 p.m. (hora local), unas cinco horas después de haber comenzado.
La versión de Rodríguez Zapatero
Rodríguez Zapatero sostiene que las joyas encontradas corresponden a piezas heredadas de su madre y de su suegra, además de otros regalos no especificados, según explicó Luis Arroyo, presidente del Ateneo y antiguo colaborador suyo durante su etapa en La Moncloa.
De acuerdo con declaraciones de Arroyo citadas por El Heraldo, el expresidente le indicó que las joyas fueron llevadas a la caja fuerte de la oficina debido a que actualmente vive en una casa alquilada y no contaba con una en su domicilio.
Arroyo también afirmó que Zapatero manifestó sorpresa por las conclusiones del informe de la UDEF, que lo sitúan presuntamente al frente de una estructura “estable y jerarquizada” vinculada a una trama ilícita dentro de la investigación del caso Plus Ultra.
Como ejemplo, mencionó que la Policía hace referencia a la cancelación en un año de una hipoteca de 500.000 euros por parte de Zapatero y su esposa, aunque —según dijo— sin precisar que el dinero provenía de la venta de una vivienda.
Según esa versión, tras vender la propiedad, la pareja se trasladó a una residencia alquilada mientras desarrollaban un proyecto para construir una nueva casa, razón por la que decidieron utilizar la caja fuerte de la oficina para resguardar las joyas, que la investigación cifra en más de un centenar de piezas.
Arroyo insistió además en que Rodríguez Zapatero rechaza haber intervenido en el préstamo otorgado a la aerolínea Plus Ultra.
También sostuvo que el expresidente únicamente aceptó trabajos de asesoría vinculados a la empresa Análisis Relevante, propiedad de su amigo Julio Martínez, detenido en el marco de esta investigación.
“Si dice el nombre de Zapatero, si lo utiliza o no lo utiliza y qué hace y cuántas sociedades tiene, y si una de ellas está en no sé dónde, él no puede ser responsable de eso”, afirmó Arroyo, según reseñó El Heraldo.
Finalmente, el presidente del Ateneo señaló que Zapatero considera que este caso forma parte de una “persecución” en su contra iniciada en 2023, coincidiendo —según dijo— con el aumento de su protagonismo dentro del PSOE y su respaldo al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.
ElCooperante
