Lo Nuevo
Cargando noticias...

Crisis energética obliga a Cuba a adelantar vacaciones escolares

Los patios de las escuelas en La Habana lucen extrañamente vacíos este junio. Sin transporte, sin alimentos para los comedores escolares y en medio de una profunda crisis energética, el curso escolar ha tenido que cerrarse de forma anticipada y forzada.


Soy abuela de un niño de 10 años y ya estamos disfrutando de estas vacaciones apresuradas”, comenta con escepticismo Amalia Acosta, de 65 años, mientras camina con su nieto por el Paseo del Prado en La Habana Vieja. Con los padres trabajando, ella ha asumido el cuidado del niño.

Explica que las evaluaciones finales se adelantaron en un contexto muy complicado: “No había corriente ni conexión a internet para buscar información. La afectación fue bien seria”, citó EFE.

Aunque la ministra de Educación, Naima Trujillo, había anunciado que el cierre del curso se realizaría de forma gradual entre el 15 y el 30 de junio debido a la crisis energética, en muchos centros el fin de las clases llegó antes.

Por las calles de la capital y otras ciudades del país se ven desde temprano niños acompañando a sus familiares en mandados, ayudando en el trabajo o jugando en las calzadas.

No hay luz, no hay agua, no hay nada”, afirma Norki Rigondeaux, de 57 años, al recoger antes de tiempo a su nieto de una escuela primaria. “No se puede dar clase así”, sentencia.

Muchos padres coinciden en que los apagones de hasta 22 horas diarias —peores aún fuera de La Habana— impiden que los niños duerman adecuadamente con el calor, lo que dificulta su asistencia al día siguiente. A esto se suma la falta de transporte, que hace que muchos docentes lleguen tarde o no puedan asistir.

La escasez de profesores es otro problema grave. Al inicio del curso escolar en septiembre de 2025, ninguna provincia del país alcanzó el 100 % de cobertura docente. En lugares como Sancti Spíritus y La Habana, las autoridades no lograron cubrir una de cada tres plazas.

De fondo está el bajo salario del sector: el promedio es de unos 5.600 pesos mensuales (alrededor de 46 dólares a tasa oficial y apenas 9 dólares en el mercado informal), según la Oficina Nacional de Estadística e Información (Onei).

La situación ha encendido las alarmas de organismos internacionales. La directora de la Oficina Regional de la Unesco en La Habana, Anne Lemaistre, advirtió el pasado 29 de mayo que “la educación en Cuba está en riesgo debido a la actual crisis energética”.

Lemaistre señaló que esto “dificulta que docentes y estudiantes asistan a clases, aprendan eficazmente y disfruten de una vida social normal”, poniendo “en peligro el futuro de toda una generación, con consecuencias a largo plazo”.


DiarioVersionFinal