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Rusia está temiendo perder la guerra contra Ucrania

Para la embajadora de la Unión Europea en Ucrania, Katarina Maternova, los masivos ataques contra Ucrania demuestran el fracaso de Rusia en el campo de batalla y recalcó que, a pesar de estos ataques masivos, Ucrania no se doblegará: «Ucrania cuenta ahora con 90.000 millones de euros en ayudas para defensa y presupuesto por parte de la Unión Europea. Mientras tanto, Rusia lucha con todas sus fuerzas, pero todas las fuentes autorizadas coinciden en que Rusia ya no puede continuar esta guerra. Se está quedando sin recursos financieros, humanos, fuerza y motivación», dijo.


De hecho, la prensa de Ucrania informa que su ejército ha incrementado el uso de drones, tanto en el frente como en la retaguardia enemiga, e incluso han realizado ataques a largo alcance contra empresas del complejo militar-industrial y del sector energético en territorio ruso, lo que ejerce una presión adicional sobre la economía y la maquinaria militar rusas.

Por su parte, como escribe Catherine Belton en The Washington Post, la ofensiva rusa se está volviendo más lenta y costosa: «El ritmo de avance de las fuerzas de ocupación ha caído a su nivel más bajo en el último año y sus pérdidas de personal y equipo siguen aumentando desproporcionadamente… Lo que en 2022-2023 era una ventaja casi exclusiva de Moscú, ahora también es posible para Ucrania».

Asimismo, los expertos del Instituto Americano para el Estudio de la Guerra han denominado la situación como «una nueva etapa de la guerra», donde no ha habido avances en el frente ruso, las fuerzas de defensa de Ucrania continúan manteniendo las líneas y han lanzado contraataques certeros que han penetrado hasta diez kilómetros en las posiciones rusas, mientras las tropas de Putin solo han conseguido avanzar unos pocos kilómetros en los últimos meses.

«Los objetivos de los rusos permanecen inalterados: la toma total de la región de Donetsk, la cual inicialmente se le prometió a Putin que se lograría para finales del verano, ha debido ser pospuesta para finales de año.»

Varias fuentes de alto rango declararon al medio RBC-Ucrania que hay dos factores que influyen en la ralentización del enemigo: Rusia está destinando cada vez más personal para obtener resultados cada vez más modestos en el frente, ya que su ritmo de avance ha caído a su nivel más bajo en un año.

Por su parte, Ucrania ha incrementado el uso de drones tanto en el frente como en la retaguardia enemiga, lanzando ataques contra carreteras, almacenes y puestos de mando que dificultan las incursiones y el suministro por parte de los rusos. Asunto que se considera el más crítico, ya que la guerra se ha trasladado a territorio ruso debido a los ataques ucranianos de largo alcance contra empresas del complejo militar-industrial y del sector energético, lo que ha ejercido una presión adicional sobre la economía y la maquinaria militar rusas. Si antes la principal ventaja de Moscú era su gran número de efectivos y recursos, ahora Ucrania intenta compensar esta ventaja mediante la tecnología.

La prensa de Ucrania asegura que las bajas rusas se han elevado a 35.000 mensuales, lo que ha llevado a Putin a anunciar una nueva movilización para reforzar el ejército con otros 100.000 efectivos. Y, debido a la constante amenaza de ataques con drones, el mando ruso se ha visto en la necesidad de trasladar una parte significativa de su logística, personal y elementos de control a 40 kilómetros de la línea de combate.

La participación de los drones ha sido fundamental en la situación de Ucrania. Hace un año, se reservaban para ataques contra objetivos enemigos de gran tamaño y alto valor. Ahora, su número es tan elevado que incluso camiones militares, tanques y vehículos de apoyo individuales son alcanzados, incluso para atacar las «arterias logísticas rusas», lo que ha dado como resultado un límite a la venta de gasolina en la Crimea ocupada.

«En los últimos meses, hemos cuadruplicado la destrucción de logística, almacenes, equipos, puestos de mando y rutas de suministro enemigos: cuanta más logística rusa se destruye, menos acciones de asalto se llevan a cabo en la zona de reacción rápida», declaró el vice primer ministro de Ucrania, Mijhailo Fedorov.

Y si a esta situación se le agregan las más recientes sanciones de la Unión Europea contra Rusia porque “no hay señales de paz… y cada ataque sobre Ucrania tendrá un coste adicional”, el bloque ha anunciado un préstamo a Ucrania de 90.000 millones de euros “para garantizar el músculo presupuestario y la capacidad defensiva de Kiev”, cabe suponer que la balanza, tarde o temprano, se inclinará a favor de Vladimir Zelensky, recién nominado al Premio Nobel de la Paz.


ElCooperante