CEV pide «crear condiciones» para que damnificados por los terremotos accedan a viviendas y trabajos dignos

La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) exhortó este miércoles a crear las «condiciones necesarias» para que las familias afectadas por el doble terremoto del pasado 24 de junio puedan acceder a viviendas y trabajos dignos, como parte del proceso de reconstrucción tras la emergencia.


En su mensaje pastoral, publicado en su portal web, la institución religiosa hizo un llamado a la «pronta y profunda» reconstrucción del país y señaló que es «imprescindible crear las condiciones necesarias que permitan que todas las familias damnificadas puedan cumplir con sus fines propios por sí mismas, sin dependencias ni paternalismos, lo cual implica tener acceso a viviendas y trabajos dignos». 

Los obispos también destacaron la importancia de atender las «heridas interiores, espirituales, afectivas y psicológicas» dejadas por la tragedia. 

En el documento, la CEV pidió rechazar las interpretaciones que atribuyen los terremotos a un «castigo de Dios» y señaló que estos planteamientos contradicen el mensaje de Jesucristo.

«Los terremotos, así como otros desastres naturales, son fenómenos que responden al carácter cambiante del universo y del planeta en que vivimos», indicó la conferencia, al tiempo que señaló que las acciones humanas pueden «agravar o acelerar» las causas y consecuencias de estos fenómenos.

«También es verdad que debemos hacer una lectura creyente de estos acontecimientos para entender lo que Dios nos pide a nivel personal y comunitario, pero no es correcto atribuirlos a una voluntad superior castigadora», aclaró.

La CEV pidió compartir el «dolor de las víctimas de estos sismos y a llevar siempre en el corazón y en la memoria el llanto de los padres y madres que han perdido a sus hijos, las lágrimas de tantos niños huérfanos», así como la «angustia de los que han buscado por días entre los escombros a sus seres queridos». 

«El Espíritu Santo nos invita a acercarnos a ellos con los pies descalzos, como Moisés en el Sinaí, porque estamos ante un misterio que nos sobrepasa», señaló.

Asimismo, la organización religiosa resaltó la solidaridad registrada durante la emergencia y reconoció el papel de las comunidades más vulnerables, los rescatistas, voluntarios y equipos internacionales que participaron en las labores de ayuda. 

«Ahí está Dios», afirmó la CEV al referirse a las expresiones de compasión y apoyo recibidas tras la tragedia.

La conferencia también agradeció la respuesta de la comunidad cristiana, incluyendo el acompañamiento del papa León XIV y de distintas conferencias episcopales del mundo.

Además, destacó la labor de Cáritas nacional, diocesana y parroquial, junto con otras instituciones eclesiales nacionales e internacionales que, según señaló, han brindado apoyo sin distinción de credo o ideología.

En su mensaje, la CEV pidió que el proceso de reconstrucción también tome en cuenta a los «otros sufrientes» del país, entre ellos presos políticos, trabajadores, pensionados, enfermos y migrantes.

«En todos ellos vemos al propio Señor y tenemos el deber moral de luchar por su dignidad sagrada», sostuvo.

Los obispos también se «hicieron eco de la indignación de las víctimas de los terremotos que se vieron desatendidas por las instituciones públicas» y señalaron que, aunque los desastres naturales son impredecibles, el Estado debe contar con mecanismos de preparación y respuesta.

«En adelante, todos debemos velar para que en las labores de reconstrucción no se repitan los mismos errores que en el pasado, ya que, de lo contrario, los más débiles volverán a sufrir las consecuencias de la corrupción y la indolencia», advirtieron.

Asimismo, la CEV indicó que su prioridad como Iglesia es acompañar a las víctimas y velar por la vida y salud de los afectados. También manifestó su preocupación por la «salvaguarda de los templos y monumentos religiosos, que forman parte de la memoria histórica y artística de nuestro pueblo, donde conservamos con veneración imágenes sagradas muy queridas por los venezolanos como el Cristo de la Salud en La Guaira y el Nazareno de San Pablo en Caracas, entre otras». 

La institución invitó a los fieles a participar en las celebraciones eucarísticas previstas para el 24 de julio, al cumplirse un mes de los terremotos, en memoria de los fallecidos, las víctimas y Venezuela.

Finalmente, llamó a continuar con las iniciativas comunitarias para recolectar insumos y garantizar que la ayuda llegue a las familias que aún lo necesiten.

«Tras el temblor, el amor», concluyó la Conferencia Episcopal Venezolana.


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