Más de 250.000 personas huyen de sus hogares en Francia y España por los incendios forestales

Francia intensificó este sábado las labores para contener el incendio forestal que amenaza la región de Gironda, en el suroeste del país, donde decenas de miles de personas han sido evacuadas, incluidos habitantes de varios suburbios de Burdeos. La emergencia forma parte de una ola de incendios que también afecta a España y que ya ha desplazado a más de 250.000 personas en el sur de Europa.


El ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, informó que las autoridades incorporarán un avión militar A400M adaptado para lanzar retardante de llama sobre el fuego, reforzando el operativo aéreo compuesto por otros 18 aviones y helicópteros.

Según el reporte de AP, Nuñez advirtió que los equipos enfrentarán una batalla "larga y muy difícil", mientras las condiciones meteorológicas podrían favorecer el avance de las llamas hacia Burdeos debido al cambio en la dirección de los vientos. Aunque el incendio perdió parte de su intensidad durante la noche, el frente permanecía a unos 30 kilómetros al oeste de la ciudad.

Para frenar su propagación, brigadas de emergencia realizaban zanjas de contención, aplicaban retardantes y desplegaban otras medidas preventivas. Además, el Gobierno francés movilizó cientos de soldados para apoyar las labores de extinción y envió 1,5 millones de mascarillas para proteger a la población del humo.

Las autoridades ordenaron la evacuación de las zonas ubicadas entre el incendio y Burdeos, incluyendo sectores de los suburbios occidentales y varias localidades cercanas.

El primer ministro, Sébastien Lecornu, calificó la situación como "sin precedentes" y afirmó que el incendio de Gironda alcanzó tal intensidad que llegó a generar sus propios vientos.

Nuestra prioridad es clara: proteger vidas humanas", escribió en la red social X, al insistir en que las órdenes de evacuación debían cumplirse "sin demora".

El A400M representa una nueva herramienta para combatir los incendios. Durante las pruebas, el avión fue capaz de transportar y descargar hasta 20 toneladas de agua, aproximadamente tres veces la capacidad de los tradicionales aviones Canadair utilizados en este tipo de operaciones.

Mientras tanto, en España continúan activos varios incendios de gran magnitud, especialmente al oeste de Madrid, donde más de 70.000 personas han debido abandonar sus hogares. Las autoridades desplegaron 2.600 bomberos, policías y personal de emergencias, apoyados por 19 aeronaves.

Los equipos de ambos países han señalado que la combinación de altas temperaturas, vegetación seca y fuertes vientos ha provocado una propagación extremadamente rápida de las llamas, dificultando los trabajos de contención. En algunas zonas de Francia, incluso hubo personas que escaparon por mar cuando el fuego alcanzó localidades de la costa atlántica.

Javier Organista, vecino de la localidad española de El Tiemblo, describió la magnitud de la emergencia. "Nunca habíamos vivido nada parecido", afirmó. "Desde las primeras horas en las que empezamos a ver que las llamas empezaban a entrar en nuestro pueblo, más bien a rodearnos dejándonos prácticamente sin ninguna salida, entre todos los vecinos apoyándonos entre todos, intentando apagar el fuego". Agregó que la situación era "una desgracia".

Las sucesivas olas de calor que han afectado a Europa durante este verano han favorecido la expansión de los incendios. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, informó que las llamas han consumido unas 130.000 hectáreas de bosque en lo que va de año, una cifra superior al promedio anual de la última década, situado en 100.000 hectáreas.

El mandatario señaló que las condiciones meteorológicas más favorables registradas este sábado ofrecían "una ventana" para que los equipos de emergencia lograran avanzar en el control de los incendios.

La respuesta internacional también se ha intensificado. Italia, Grecia, Países Bajos, Portugal, Croacia, República Checa y Eslovaquia han enviado o tienen previsto desplegar aviones y helicópteros para apoyar las labores de extinción en Francia y España.

En Gironda, la prefecta Sophie Brocas explicó que el incendio, iniciado el miércoles cerca de la península de Cap Ferret, alcanzó una "magnitud sin precedentes" y avanzaba hacia el área metropolitana de Burdeos. Entre las zonas evacuadas se encuentran Le Haillan y sectores de Eysines y Mérignac, donde está ubicado el aeropuerto de la ciudad, que continúa operativo aunque suspendió sus servicios de autobús y tranvía.

Las autoridades de Burdeos habilitaron un centro de exposiciones para recibir a los evacuados, con capacidad de albergar hasta 10.000 personas si fuera necesario. Asimismo, los residentes recibieron alertas en sus teléfonos móviles con instrucciones para abandonar las zonas de riesgo.

Queremos que todos sean trasladados rápidamente a un lugar seguro. Debemos actuar rápidamente juntos", expresó Brocas.


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