Miles de familias siguen junto a sus viviendas destruidas un mes después de los terremotos
Un mes después de los devastadores terremotos que sacudieron Venezuela, miles de familias continúan viviendo junto a las viviendas destruidas o gravemente dañadas, mientras esperan noticias de sus seres queridos, advirtió la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Tras recorrer las zonas más afectadas por el desastre, la directora de Respuesta Humanitaria y Recuperación de la OIM, Maria Moita, afirmó que la prioridad sigue siendo garantizar un refugio seguro para la población desplazada.
“Muchas personas siguen viviendo junto a edificios derrumbados o gravemente dañados con la esperanza de que aún se pueda rescatar a sus seres queridos, o tratando de salvar las pocas pertenencias que les quedan. El impacto emocional es enorme”, señaló Moita.
La maquinaria pesada continúa retirando estructuras colapsadas en las zonas más afectadas, mientras las familias buscan entre los restos de sus viviendas. Muchas siguen esperando noticias de familiares desaparecidos, informó la ONU este lunes.
Los sismos de magnitud 7.2 y 7.5 sacudieron a Venezuela el 24 de junio y han dejado más de 5,000 muertos y más de 16,000 heridos.
Siete estados resultaron afectados, y La Guaira, en el centro-norte del país, está entre los más devastados.
Según las últimas cifras del régimen venezolano, el número de damnificados era de 17,907, mientras que 23,811 personas se encontraban en siete campamentos.
En La Guaira, agencias de las Naciones Unidas y socios humanitarios nacionales e internacionales, en coordinación con el régimen venezolano brindan asistencia multisectorial en cinco campamentos temporales.
El apoyo incluye alimentos, atención médica, servicios de protección, agua y saneamiento, apoyo psicosocial, así como coordinación y gestión de campamentos, detalló la ONU.
Hasta el momento, la OIM administra cinco refugios temporales y ha brindado asistencia a más de 8,000 personas.
Moita advirtió que, además de la pérdida de sus hogares, numerosas familias enfrentan traumas, ansiedad e incertidumbre sobre su futuro.
Añadió que niños, adultos y personas mayores necesitan no solo alojamiento y asistencia básica, sino también apoyo psicosocial continuo para comenzar su proceso de recuperación.
Sin embargo, la agencia estima que se requieren $98 millones para ampliar la respuesta humanitaria y apoyar a unas 850,000 personas afectadas por los sismos.
La organización insistió en que la recuperación no puede esperar a que concluya la fase de emergencia e hizo un llamado a la comunidad internacional para mantener el apoyo a Venezuela, con el fin de que las familias puedan reconstruir sus vidas lo antes posible.
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