Regresan los cacerolazos: venezolanos protestan a diario en rechazo a los apagones

Caracas.- Las fallas eléctricas volvieron a encender el descontento popular en Venezuela. Vecinos de distintas comunidades en los estados Aragua, Carabobo, Monagas, Lara, Portuguesa, Cojedes y Bolívar reactivaron las protestas mediante fuertes cacerolazos, quema de neumáticos y cierres de vías principales en rechazo a los apagones.


Los ciudadanos exigen respuestas ante racionamientos que, según denuncian, ya superan las 8 horas diarias y paralizan por completo la actividad comercial y desmejora su calidad de vida.

En los últimos 10 días, El Pitazo registró al menos 14 protestas. La última ocurrió este jueves 6 en Monagas. Residentes de urbanismos de la Zona Industrial de Maturín salieron a las calles para exigir el cese de los cortes eléctricos, que -denunciaron- ahora ocurren hasta dos veces diarias.


“Estamos obstinados de estos cortes eléctricos todos los días. Soy una persona de 81 años y tengo que calarme esto con una tensión alta y me afecta bastante el calor que hace en Maturín, y el gobierno tranquilo y sin nervio. Entonces, sacan que el Guri, que la lluvia, que el sol, que el agua, y no tenemos luz cinco y seis horas todos los días. Esto es inaguantable. Me parece que esto es un abuso del gobierno”, reprochó Carmen Luisa de Perdomo, habitante de Laguna Paraíso, durante la protesta.

Los vecinos denunciaron que en el sector Las Carolinas se quemaron 3 transformadores y la bomba de agua, por lo que ahora padecen por la falta de ambos servicios. Aseguraron que trabajadores de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) sólo repararon uno de los transformadores.

Protestas en el centro

En el centro del país es donde se registran la mayor cantidad de protestas contra los cortes eléctricos, aunque los apagones afectan a casi toda Venezuela. Comunidades de Aragua y Carabobo, donde la duración de los cortes del servicio eléctrico aumentaron de 5 a 8 horas diarias, protestan casi a diario.

La jornada más reciente se vivió la noche de este miércoles 5 de agosto en Aragua. Habitantes de Turmero (municipio Santiago Mariño) y Palo Negro (municipio Libertador) tomaron las calles alrededor de las 10:00 p.m. En plena oscuridad, decenas de personas trancaron los accesos viales y quemaron cauchos para llamar la atención de las autoridades regionales.


A través de videos difundidos en redes sociales, los afectados denunciaron que las constantes fluctuaciones de voltaje dañan sus electrodomésticos y deterioran gravemente su calidad de vida. En Turmero, los vecinos señalaron directamente la responsabilidad de la gestión local y los argumentos oficiales, que suelen atribuir el colapso del sistema a fenómenos climáticos o eventos naturales para justificar la falta de mantenimiento.

Gobernador Lacava privilegiado

Esta ola de protestas en la región central del país es la continuación de las manifestaciones registradas apenas 48 horas antes. Durante la noche del lunes 3 de agosto, el descontento llevó a los habitantes del estado Carabobo a movilizarse en al menos tres sectores de Valencia.

En El Trigal, un grupo de residentes marchó hacia las inmediaciones de la Quinta Carabobo, residencia oficial del gobernador Rafael Lacava, exigieron el fin del trato preferencial hacia la zona gubernamental, advirtiendo que en ese perímetro el fluido eléctrico nunca falla, a diferencia del resto de las comunidades.

Por su parte, habitantes de Parcelas del Socorro iniciaron un sonoro cacerolazo cerca de las 10:45 p.m. para expresar su rechazo a los cortes diarios de más de cinco horas.


La noche del lunes también dejó denuncias de exceso policial. En el sector La Florida, en Valencia, se reportó el despliegue de piquetes de la Policía de Carabobo. Vecinos del sector registraron a través de transmisiones en vivo cómo los funcionarios persiguieron a los manifestantes, generando momentos de fuerte confrontación en la vía pública.

Esa misma noche, Aragua ya daba señales de reactivación vecinal con una protesta civil y cacerolazos en la Avenida Intercomunal Turmero-Maracay, anticipando las masivas manifestaciones que paralizaron las principales arterias viales del estado este miércoles.

En los Llanos son 8 horas de racionamiento

«Ya esto se salió de las manos. Ya no son cuatro horas; de cuatro pasaron a cinco, de cinco a seis, de seis a siete y ya vamos por ocho horas. Ya basta. El comercio está fracasado». Con estas palabras, Marcelino Martínez, residente de San Carlos, resumió el malestar de cientos de habitantes que la tarde del miércoles 5 de agosto salieron a protestar por los prolongados cortes eléctricos que afectan al sur de la capital del estado Cojedes.

Con cacerolas, banderas y pancartas, vecinos de los sectores Los Iraníes, Fundabarrios, Tres Torres, Monseñor Padilla I, II y III, Los Chaguaramos, La Herrereña, El Molino y Los Samanes se concentraron, algunos en la entrada de la urbanización Monseñor Padilla, otros desde sus mismas comunidades para exigir a las autoridades un cronograma de racionamiento eléctrico y denunciar que las interrupciones del servicio ya alcanzan hasta 8 horas diarias.

Por su parte, Nayarit Rodríguez señaló que la incertidumbre sobre los horarios de los cortes afecta gravemente la vida cotidiana de las familias. «Estamos cansados de esta situación. Ya no sabemos a qué hora nos toca ni qué hacer con los alimentos. Tenemos adultos mayores, niños y personas enfermas en nuestras casas. Hacemos un llamado a Delcy Rodríguez, al gobernador y a Corpoelec. Están violando nuestros derechos», afirmó.

Los manifestantes denunciaron que los apagones ocasionan pérdidas de alimentos, perjudican el funcionamiento de los comercios y dificultan las actividades diarias de miles de familias en la capital cojedeña. «Sin luz no hay progreso», se leía en una de las pancartas exhibidas durante la manifestación.

Venezuela sufre desde hace años fallas en el suministro eléctrico. La principal causa es que Corpoelec no genera la energía suficiente para cubrir la demanda del país, que supera los 14.000 megavatios, según reportes de la estatal eléctrica conocidos por El Pitazo.

La ola de protesta surge en medio de la petición que Delcy Rodríguez, encargada del Ejecutivo de Venezuela, hizo a los venezolanos de ahorrar luz y agua ante el fenómeno climático del “Superniño” y anunció un plan para sumar 4.800 megavatios (MW) al sistema eléctrico en lo que queda de año.


ElPitazo