Venezuela perdió más de la mitad de su oro: ¿por qué 31 toneladas sobrevivieron en Londres?

César Batiz, director de El Pitazo, abordó en el programa Punto y Contexto la situación de las reservas de oro venezolanas y la paradoja de que unas 31 toneladas permanezcan depositadas en el Banco de Inglaterra, mientras el país redujo sus reservas de oro monetario de aproximadamente 105 toneladas en 2019 a 47 toneladas al cierre de 2025.


Las barras almacenadas en Londres representan actualmente cerca de dos tercios del oro que Venezuela todavía contabiliza como parte de sus reservas. Su valor, de acuerdo con la estimación presentada en el análisis, ronda los 4.000 millones de dólares.

La permanencia de este oro en Reino Unido se remonta a décadas atrás. Venezuela mantuvo parte de sus reservas internacionales en Londres debido a la importancia de ese mercado para las operaciones financieras con este metal. En 2011, el entonces presidente Hugo Chávez ordenó repatriar buena parte del oro venezolano que estaba en el extranjero, pero unas 31 toneladas permanecieron en el Banco de Inglaterra.

Una disputa que inmovilizó las barras

El intento del gobierno de Nicolás Maduro de recuperar el oro quedó condicionado por la disputa política que surgió después de las elecciones presidenciales de 2018 y el reconocimiento internacional de Juan Guaidó como presidente interino en 2019.

Dos grupos reclamaron entonces autoridad sobre el Banco Central de Venezuela. Mientras la directiva vinculada con Maduro buscaba disponer de las reservas, la junta ad hoc relacionada con Guaidó se opuso a la entrega del oro.

El conflicto terminó en los tribunales británicos y las barras permanecieron inmovilizadas en Londres.

Mientras tanto, las reservas oficiales venezolanas continuaron reduciéndose. El análisis presentado por Batiz sitúa las reservas en unas 79 toneladas en 2021, alrededor de 53 toneladas en 2024 y 47 toneladas al cierre de 2025.

Esto supone una reducción de aproximadamente 58 toneladas respecto de 2019, equivalente a cerca de 55 %.

Batiz destacó que las 31 toneladas depositadas en Londres están incluidas dentro de las 47 toneladas que Venezuela todavía contabiliza como oro monetario.

¿Qué ocurrió con las reservas que disminuyeron?

«Aquí tenemos que ser rigurosos. No podemos afirmar que alguien simplemente se robó 58 toneladas. Hubo ventas, intercambios, pagos internacionales, operaciones de las que existe documentación. Pero también hubo una enorme falta de transparencia. Y durante esos años diferentes investigaciones comenzaron a identificar las estructuras que comercializaban oro venezolano», expone Batiz.

El director de El Pitazo repasó investigaciones internacionales en las que aparecen diferentes actores relacionados con la comercialización del metal venezolano. Entre ellos mencionó a Álex Saab y una estructura descrita por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos en 2019, mediante la cual se habrían realizado operaciones de compra y posterior exportación de oro hacia Turquía y Emiratos Árabes Unidos.

También hizo referencia a Nicolás Maduro Guerra y a los hermanos Santiago y Ricardo Morón, sancionados por Estados Unidos en 2020 y señalados por las autoridades estadounidenses por su vinculación con operaciones relacionadas con el oro venezolano.

El análisis aclara que estos casos no permiten atribuir a esos actores la desaparición de las 58 toneladas que dejaron de formar parte de las reservas oficiales. Sin embargo, sí muestran la existencia de estructuras dedicadas a la comercialización internacional del oro venezolano durante el período en que las reservas disminuyeron.


El oro que salió del territorio venezolano

La discusión planteada en Punto y Contexto va más allá de las reservas contabilizadas por el Banco Central. Batiz también cuestionó cuánto oro fue extraído de Venezuela durante esos años y comercializado sin incorporarse a las reservas monetarias de la República.

La expansión de la explotación en el Arco Minero del Orinoco estuvo acompañada de denuncias relacionadas con deforestación, contaminación de ríos, uso de mercurio, violencia, presencia de grupos armados y afectaciones a comunidades indígenas.

«Venezuela explotaba cada vez más oro mientras su Banco Central tenía cada vez menos oro», dijo el periodista.

El programa también mencionó investigaciones en las que aparecen nombres como Danilo Díazgranados, los hermanos Domingo y Guillermo Amaro Chacón y Armando «Coco» Capriles, todos vinculados en distintas investigaciones o fuentes a estructuras relacionadas con la comercialización del oro venezolano.

Batiz fue enfático en diferenciar estas investigaciones de una acusación directa sobre la extracción de las reservas del Banco Central: la información presentada no permite afirmar que estos actores hayan retirado personalmente los lingotes depositados en las reservas oficiales.

El terremoto reactivó la discusión

El doblete sísmico del 24 de junio y los daños provocados por la emergencia volvieron a colocar las reservas de oro de Londres en el debate sobre cómo financiar la reconstrucción de Venezuela.

De acuerdo con el análisis, representantes del gobierno de Delcy Rodríguez y de la Asamblea Nacional electa en 2015 acordaron trabajar para recuperar las aproximadamente 31 toneladas depositadas en el Banco de Inglaterra y destinar esos recursos a la reconstrucción.

El valor estimado de las barras, unos 4.000 millones de dólares, permitiría financiar proyectos de vivienda, salud, educación, servicios e infraestructura, aunque no cubriría por completo los daños ocasionados por la emergencia.

La recuperación del oro también plantea una discusión sobre el manejo de esos recursos. Batiz sostuvo que el eventual uso de las reservas debería estar acompañado de mecanismos que permitan conocer cómo se administra cada dólar.

Las preguntas que quedan abiertas

«Y aquí aparece una responsabilidad política que no podemos ignorar. Porque hoy Delcy Rodríguez quiere recuperar esas 31 toneladas. Pero Delcy Rodríguez no es una recién llegada al gobierno», plantea Batiz.

Rodríguez es vicepresidenta ejecutiva desde 2018 y, desde 2020, asumió responsabilidades relacionadas con la conducción económica y financiera del gobierno. Batiz no la señala de haberse apropiado personalmente del oro, pero considera que su participación en el Ejecutivo durante el período de reducción de las reservas plantea preguntas que deben ser respondidas.

Entre ellas están cuánto oro fue vendido o intercambiado, quién autorizó las operaciones, quiénes participaron como intermediarios, a qué precios se realizaron y qué recibió Venezuela a cambio.

«Durante años el gobierno dijo que estaban secuestradas. Pero esas barras permanecieron allí. Y hoy descubrimos que representan aproximadamente dos tercios de todo el oro monetario que todavía contabiliza Venezuela. Ahora, después de una de las peores tragedias naturales de nuestra historia reciente, Venezuela necesita precisamente ese patrimonio para reconstruirse (…) Y después de conocer esta historia, Venezuela no puede permitirse que dentro de cinco años tengamos que volver a preguntar: ¿dónde está el oro?«, expone César Batiz.



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