Delcy habla de un regreso a clases “con calidad”, pero docentes denuncian abandono (VIDEO)

Delcy Rodríguez aseguró este lunes, durante el regreso a clases en Venezuela, que más de 1.000 escuelas afectadas por los terremotos del pasado 24 de junio fueron recuperadas, mientras que el régimen prevé rehabilitar otros 1.500 centros educativos.


Rodríguez destacó el retorno de “más de seis millones de estudiantes” a sus actividades escolares y señaló que más de 75.000 niños se incorporan al sistema educativo. También mencionó que durante la jornada se realizaron homenajes a niños y jóvenes que perdieron la vida durante el doble sismo registrado en junio.

La líder interina del chavismo sostuvo que el objetivo para el período escolar 2026-2027 es cumplir “con 200 días de actividades académicas” y afirmó que el esfuerzo de las autoridades y las familias debe estar orientado a garantizar la asistencia de los estudiantes y una educación de calidad.

“El esfuerzo es mancomunado con un norte: que todos vayan a clases, que se cumplan los 200 días y que la educación sea de calidad”, expresó Rodríguez, quien añadió que el desarrollo futuro de Venezuela depende de los niños y adolescentes.

Sin embargo, el panorama descrito por el régimen contrasta con las denuncias de organizaciones gremiales y las dificultades que se presentan en distintas regiones del país para el retorno a las aulas. La Federación Venezolana de Maestros (FVM) cuestionó las condiciones de la infraestructura educativa y advirtió sobre la precariedad de los ingresos de los docentes.

Mientras Rodríguez asegura que los educadores perciben *en promedio unos 506 dólares mensuales, la FVM sostiene que el salario base de los docentes se encuentra entre “30 centavos y 1,5 dólares al mes”, dependiendo de la categoría y condiciones laborales.

El gremio también señaló que numerosas instituciones educativas “carecen de servicios básicos” y acusó al Estado venezolano de incurrir en un “abandono flagrante” de su obligación de garantizar una educación pública, gratuita, obligatoria y de calidad.

A esto se suma la baja asistencia registrada en algunos estados durante el inicio del año escolar, en un contexto marcado por las dificultades económicas de las familias, los bajos ingresos de los trabajadores educativos y las afectaciones que todavía presentan planteles golpeados por los terremotos.



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