Festival de bajones terminó en apagón en el occidente del país: usuarios protestan por soluciones
Luego de un festival de bajones y el apagón de al menos dos horas la noche del 8 de septiembre causaron protestas en distintos estados del país. Los ciudadanos aseguran estar cansados de los constantes cortes de electricidad.
Sobre el apagón que se registró en el occidente venezolano no hubo información de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec), pero fuentes del sector informaron a El Pitazo que se deben principalmente a perturbaciones en la red de transmisión, que acumula años de deterioro.
Los residentes de Táchira, cansados de estar sin electricidad, cerraron la Troncal 5 la mañana de este 9 de septiembre. Las comunidades aledañas pasan hasta 12 horas continuas sin servicio eléctrico. Residentes de Capitanejo, en el estado Barinas, cerraron la vía que conduce al Táchira la noche del 8 de septiembre debido al apagón.
Los Llanos no escapa de los apagones y bajones
En el municipio Ricaurte del estado Cojedes más de 200 familias del sector El Muertico permanecen desde hace más de 90 horas sin electricidad debido a la avería de un transformador. La situación llevó a los habitantes a cerrar con palos y otros objetos una de las principales vías de la zona el martes 8 de septiembre, como medida de protesta para exigir la restitución del servicio.
Los vecinos denunciaron que adultos mayores, mujeres embarazadas y niños tuvieron que soportar más de cuatro días sin electricidad, en medio de un calor sofocante. La falla también provocó la pérdida de alimentos por falta de refrigeración, daños en electrodomésticos y dificultades para cumplir tratamientos médicos, además de complicaciones para mantener la higiene personal y del hogar.
La protesta afectó el tránsito de feligreses que participarían en la solemnidad de María, Madre del Divino Pastor, en Lagunitas. Ante la situación, el gobernador de Cojedes, Alberto Galíndez, se trasladó al lugar y conversó con los vecinos para mediar en la búsqueda de una solución con Corpoelec y gestionar la instalación de un transformador que permita restablecer el servicio eléctrico en la comunidad.
Persiste la protesta
Las protestas y quejas por las fallas eléctricas se multiplican en distintas comunidades. En San Rafael de Orituco, estado Guárico, los habitantes denuncian que pueden pasar hasta 15 horas sin electricidad, debido a que los cortes programados por Corpoelec se suman a las interrupciones no previstas y al festival de bajones. Los vecinos se quejaron e indicaron que «ya no aguantan más la situación».
Ante esta situación, los vecinos realizaron una asamblea de ciudadanos el martes 8 de septiembre para exigir soluciones. La principal solicitud es que técnicos de la empresa realicen una inspección para determinar el origen de las fallas y establecer las acciones para corregirlas.
Vecinos del Parque Residencial Miraflores, en Araure, estado Portuguesa, denuncian una prolongada interrupción del servicio eléctrico que se extiende por unas 12 horas. Los habitantes aseguran que, luego del racionamiento aplicado este martes 8 de septiembre desde la 1:00 de la tarde hasta las 7:00 de la noche, el servicio volvió a fallar cerca de las 10:00 de la noche y no había sido restablecido hasta horas de la mañana de este miércoles.
En Lara están desesperados
El pasado 6 de septiembre, habitantes de Lara acudieron a la sede de la Defensoría del Pueblo en Barquisimeto para exigir respuestas y un plan de acción ante la crisis eléctrica. Los demandantes señalaron que el racionamiento diario de seis horas afecta su estabilidad económica y emocional, según declararon frente a la institución.
José Luis García, presidente de la Asociación Civil por un Palavecino de Primera, dijo: «Es demasiado fuerte cuando tú no puedes dormir, los zancudos te perturban toda la noche toda la madrugada, te llega la luz a las 2:00 o 3:00 de la mañana y cuando llegas a tu puesto de trabajo a las 9:00 de la mañana te la vuelven a quitar, es una tortura”.
Alcidez Pérez, coordinador regional del Movimiento Unidos por el Agua y los derechos humanos, quien lleva estadísticas de servicio eléctrico, recordó que el 5 de septiembre en el sector La Carucieña, tras cumplirse seis horas de interrupción, el servicio se reanudó con una fluctuación de voltaje que reventó una guaya de alta tensión y dejó a varias viviendas con iluminación intermitente.
Apagones y bajones en donde se genera la energía eléctrica
En el estado Bolívar, la región donde están asentadas las centrales hidroeléctricas que generan energía para el país, los apagones también están a la orden del día. Los apagones son el panorama común en Ciudad Guayana, la localidad con mayor densidad poblacional y que se abastece principalmente de Macagua.
En los pueblos del sur, como El Callao, Guasipati, Tumeremo y El Dorado, las fallas eléctricas se prolongan hasta por 12 horas diarias. Maira Espino, una residente del casco central de Guasipati indicó: “Aquí en Guasipati tenemos un plan de racionamiento todos los días. Se va la luz por cuatro horas en cada circuito y son cuatro circuitos. Es decir, que el municipio Roscio pasa en total 20 horas sin luz todos los días”.
En la misma localidad, los comerciantes han tenido que invertir en plantas eléctricas de alta potencia para poder sortear los apagones y mantener su mercancía, sobre todo los productos cárnicos. “El sector más golpeado es el comercial. Obviamente los hogares se ven afectados, porque hay niños y ancianos con enfermedades, pero la realidad es que Corpoelec está llevando a la quiebra el sector productivo de esta zona”, dijo Darío Graffe, un dirigente social de Guasipati.
Entretanto, el alcalde de El Callao, Coromoto Lugo, recalcó que la falta de actualización de equipos y el crecimiento poblacional han mermado el desgastado sistema eléctrico que surte al sur de Bolívar. “La línea que trae la electricidad a esta zona se instaló hace 30 años. Hoy tenemos más personas, más empresas mineras y más demanda. Por eso estamos colapsados y el gobierno nacional no invierte en la gente”, señaló Lugo, quien afirmó que la mitad del oro que se produce en El Callao durante un mes alcanza para financiar mejoras en el sistema eléctrico.
Un problema reiterado
Este es el segundo apagón general en menos de un mes que registra el occidente del país. El primero ocurrió el pasado sábado 29 de agosto, cuando los estados Zulia, Mérida, Táchira y Trujillo sufrieron un black out. Seis días después, Delcy Rodríguez, encargada de la administración venezolana bajo el tutelaje de Estados Unidos, informó que se trató de un sabotaje. «Manipularon las presiones de gas para que cayera el sistema termoeléctrico», dijo en un encuentro con trabajadores petroleros transmitido por el canal estatal VTV.
En Venezuela, millones de hogares se quedan sin servicio eléctrico a diario entre 6 y 10 horas. La principal razón es que Corpoelec no produce la energía suficiente para cubrir la demanda del país, que el 10 de agosto alcanzó los 15.700 megavatios, según informó el Ministerio de Energía Eléctrica. Esa cifra es superior a la capacidad de la estatal que reporta una generación eléctrica que ronda los 13.000 MW.
Las críticas de los usuarios por el recrudecimiento de las fallas eléctricas ocurren mientras la administración de Rodríguez firmó un acuerdo petrolero con EE. UU. que le permite controlar y explotar el 21 por ciento de las reservas probadas de crudo, para lo cual necesita electricidad.
A la par acordó con la empresa estadounidense GE Vernova recuperar el sistema eléctrico venezolano, y prevén incorporar 1.000 megavatios en 24 meses, una cifra que está debajo del déficit de generación que maneja Corpoelec y que obligar a apagar millones de hogares a diario.
ElPitazo