Trump culpa a Ucrania por la escasez de diésel en el mundo

En un giro inesperado de la narrativa geopolítica, Donald Trump afirmó que la actual escasez de diésel no es provocada por la inestabilidad en Oriente Medio, sino por la guerra entre Rusia y Ucrania. Durante una visita a Irlanda, el presidente estadounidense instó al mandatario ucraniano, Volodimir Zelenski, a cesar los ataques a las refinerías rusas, argumentando que tales acciones están contribuyendo a la crisis del combustible.


“Zelenski solo tiene una cosa que hacer, debe dejar de atacar el diésel en Rusia. Que ataque objetivos, pero no el combustible diésel, porque está causando una escasez de diésel”, declaró Trump a los periodistas. Este comentario se produce en un contexto donde la guerra ha intensificado las tensiones energéticas a nivel global.

El presidente republicano, en su segundo y último día en Irlanda, donde su agenda incluía eventos de golf y la promoción de sus intereses empresariales, insistió en que la situación actual no es un problema de Oriente Medio. “Esto no lo está provocando Oriente Medio, esto lo está causando lo que está ocurriendo con Rusia y Ucrania”, enfatizó.

Por su parte, el portavoz presidencial ucraniano, Kirilo Budanov, reveló que la principal empresa de hidrocarburos de Rusia, Gazprom, ha visto caer su valor de 270.000 millones de dólares hace dos décadas a aproximadamente 30.000 millones de dólares en la actualidad. Esto pone de manifiesto el impacto de la guerra en la economía rusa.

Ucrania ha intensificado sus operaciones contra la infraestructura petrolera rusa, utilizando drones y proyectiles para desestabilizar la logística del ejército de Moscú. Los ataques se han concentrado en almacenes y plantas de energía, mientras que Kiev busca aumentar el alcance y efectividad de sus ofensivas.

A finales de agosto, Vladimir Putin anunció que preparaba "masivos ataques" contra las instalaciones energéticas de Ucrania, en medio de una escalada de hostilidades entre ambas naciones. En el último invierno, Rusia había intensificado sus bombardeos, dejando a millones de ucranianos sin energía y en condiciones de frío extremo.

La guerra entre Rusia y Ucrania continúa siendo un catalizador de crisis globales, y las declaraciones de Trump añaden una nueva capa de complejidad a la discusión sobre la seguridad energética mundial. ¿Hasta dónde se extenderán las repercusiones de este conflicto en el suministro de recursos vitales?


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