Chile evalúa reactivar canales consulares con Venezuela tras acercamiento humanitario

El envío de asistencia humanitaria y equipos de salvamento tras los devastadores sismos del pasado miércoles en Venezuela podría abrir una ventana de oportunidad para destrabar la compleja situación diplomática entre Santiago y Caracas.


Así lo sugirió en una entrevista el subsecretario del Interior chileno, Máximo Pavez, quien tras liderar una delegación oficial en territorio venezolano, manifestó que el país austral busca aprovechar este acercamiento logístico «de manera muy respetuosa» para explorar mejoras en los nexos bilaterales.

El alto funcionario coordinó en el terreno la inserción del grupo de rescate urbano USAR de Bomberos de Chile, cuya misión es cooperar contrarreloj en la localización de sobrevivientes bajo los escombros.

Durante su estadía, Pavez fue recibido por el viceministro venezolano para América Latina, Mauricio Rodríguez, en un encuentro marcado por la receptividad y la gratitud institucional, a pesar de que los canales diplomáticos formales permanecen completamente rotos desde julio de 2024, cuando la administración de Nicolás Maduro, hoy detenido en Estados Unidos, ordenó la clausura de su embajada en Santiago.

Aquel quiebre consular dejó a más de 700.000 venezolanos residentes en Chile y a unos 25.000 chilenos en el Caribe en una parálisis administrativa severa.

Ahora, bajo la administración del presidente José Antonio Kast, el restablecimiento de los servicios consulares se ha convertido en una «prioridad estratégica», según el Gobierno de ese país.

Para el ejecutivo chileno, reactivar estas oficinas es un paso indispensable si se pretende materializar la expulsión de inmigrantes en situación irregular, una de las banderas de su gestión que actualmente cuenta con unas 75.000 órdenes pendientes, de las cuales cerca de la mitad corresponden a ciudadanos de nacionalidad venezolana.

Aunque las autoridades chilenas enfatizan que la prioridad absoluta en este momento es atender la emergencia sísmica y respetar los tiempos del gobierno receptor, los gestos políticos ya comenzaron a escalar al más alto nivel.

El pasado jueves, en un contacto telefónico inédito en años, el mandatario chileno conversó directamente con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, para solidarizarse con las víctimas y coordinar el puente humanitario; un movimiento que, más allá de la urgencia del desastre, sienta las bases para una eventual regularización de las relaciones entre ambas naciones.


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