Politización de la solidaridad: Trabas y ventajismo oficialista eclipsan la ayuda humanitaria Por Freddy Alberto León

La catástrofe telúrica en Venezuela ha despertado una masiva ola de solidaridad civil en ciudades y pueblos, donde comunidades organizadas recolectan alimentos, medicinas y ropa para las víctimas de Caracas, La Guaira y Catia La Mar. Sin embargo, esta respuesta humanitaria autónoma enfrenta severos obstáculos logísticos impuestos por las autoridades. Diversas denuncias ciudadanas confirman que cuerpos policiales y de la Guardia Nacional retienen cargamentos en alcabalas viales, exigiendo dinero en efectivo o guías formales de movilización comercial como condición para permitir el libre tránsito de los camiones de asistencia.



Este patrón de interferencia ha escalado a nivel político en distintas gobernaciones y alcaldías del oficialismo, donde se reporta la confiscación temporal de los cargamentos comunitarios para fines propagandísticos. Varios casos emblemáticos se han registrado en varios estados del país, donde la ayuda recolectada de forma independiente por la sociedad civil ha sido retenida por gestiónes regionales para colocarles calcomanías institucionales. Posteriormente, voceros gubernamentales presentaron los insumos ante los medios públicos como un logro exclusivo de su administración, adjudicándose el esfuerzo ajeno en plena emergencia.

El aprovechamiento político de la tragedia vulnera el protagonismo de los ciudadanos y ralentiza la cadena de distribución en momentos donde cada hora es crucial para salvar vidas. Analistas y defensores de derechos humanos señalan que el uso de la ayuda con fines de propaganda personalista desincentiva la participación colectiva y precariza la logística en las zonas de desastre. Mientras el pueblo venezolano asume el peso de la contingencia económica y el rescate social, el centralismo y la burocracia partidista priorizan el control institucional sobre la urgencia humanitaria.


Por Freddy Alberto León