EE. UU. lanza nuevos ataques contra Irán después que tres buques fueran atacados en Ormuz
Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos iniciaron una ofensiva contra objetivos militares y portuarios en Irán, en respuesta a una serie de ataques registrados horas antes contra tres buques mercantes que navegaban por el estrecho de Ormuz. La nueva escalada militar amenaza con frustrar los esfuerzos diplomáticos dirigidos a consolidar un acuerdo temporal que buscaba poner fin a las hostilidades entre ambos países.
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó mediante un comunicado difundido en redes sociales que la operación militar tiene como propósito "imponer costos elevados por atacar el transporte marítimo comercial tripulado por civiles inocentes en una vía marítima internacional".
De acuerdo con funcionarios estadounidenses, la ofensiva incluyó bombardeos contra sistemas de defensa antiaérea, radares de vigilancia costera, misiles tierra-aire, plataformas para el lanzamiento de misiles antibuque, drones e instalaciones portuarias iraníes. Otro funcionario señaló que las acciones militares podrían prolongarse durante varias horas. Ambos ofrecieron la información bajo condición de anonimato debido a que la operación aún se encontraba en desarrollo, informa AP.
Medios estatales iraníes reportaron explosiones en las localidades de Qeshm y Bandar Abbas, sin ofrecer inicialmente un balance sobre daños o víctimas.
La reanudación de los enfrentamientos complica aún más las negociaciones destinadas a restablecer la navegación normal por el estrecho de Ormuz, avanzar en un acuerdo sobre el programa nuclear iraní y alcanzar un cese definitivo del conflicto.
La ofensiva estadounidense ocurrió poco después de que tres embarcaciones comerciales fueran alcanzadas por proyectiles mientras transitaban por el estratégico paso marítimo. Uno de los petroleros se incendió tras recibir un impacto en la sala de máquinas cuando navegaba frente a la costa de Omán, según reportó la agencia británica Operaciones de Comercio Marítimo. Los otros dos buques sufrieron daños menores y continuaron su recorrido sin que se reportaran heridos.
La televisión estatal iraní aseguró que el buque de gas natural licuado había sido atacado después de desatender advertencias, aunque evitó atribuir directamente la acción a las fuerzas iraníes.
Los datos de ubicación divulgados por la agencia británica indican que los tres incidentes ocurrieron en aguas cercanas a Omán y a los Emiratos Árabes Unidos, una zona utilizada por numerosas embarcaciones para evitar la ruta controlada por Irán.
Tras los ataques, Washington revocó la licencia que permitía temporalmente la producción y comercialización de petróleo iraní, una autorización que formaba parte del acuerdo provisional alcanzado para reducir las tensiones entre ambos países.
Un funcionario estadounidense explicó que la decisión responde a que las acciones atribuidas a Irán en el estrecho de Ormuz resultan "inaceptables" y debían generar consecuencias.
Teherán rechazó la medida. El Ministerio de Relaciones Exteriores iraní sostuvo que la revocatoria constituye una violación del pacto temporal y afirmó que "el gobierno de Estados Unidos asume la responsabilidad por las consecuencias de este incumplimiento del compromiso". En la misma línea, el viceministro de Relaciones Exteriores, Kazem Gharibabadi, denunció en la red social X que los nuevos bombardeos estadounidenses vulneran los términos del acuerdo.
La tensión también provocó reacciones en la región. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Qatar, Majed Al-Ansari, calificó el ataque contra el petrolero qatarí *Al Rekayyat* como un hecho "inaceptable" y una "violación grave y explícita" del derecho internacional, al tiempo que responsabilizó legalmente a Irán por el incidente.
Mientras persiste la incertidumbre sobre la seguridad en una de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético mundial, las conversaciones entre Washington y Teherán permanecen prácticamente paralizadas. El proceso diplomático se encuentra además condicionado por los actos fúnebres del líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei, fallecido durante los primeros enfrentamientos de la guerra, cuyas ceremonias continúan en Irán e Irak.
DiarioVersionFinal
