Título y censura: el debate ético tras las críticas de Luis Olavarrieta en televisión Por Freddy Alberto León
Las recientes declaraciones del periodista Luis Olavarrieta en la editorial de Venevisión, donde arremetió contra los creadores de contenido por la cobertura del terremoto del 24 de junio, han encendido un viejo debate corporativista en Venezuela. Al calificar el manejo informativo de la tragedia como un show exclusivo de los no titulados, el ancla olvidó convenientemente que durante años los grandes medios tradicionales callaron. Mientras el país enfrentaba represiones y crisis severas, la pantalla chica transmitía dibujos animados, dejando a la ciudadanía en un absoluto apagón informativo que obligó a buscar nuevas alternativas de comunicación.
En ese escenario de censura sistémica, fueron precisamente los creadores digitales y comunicadores alternativos quienes dieron la cara a través de las redes sociales. Si este sector no hubiese salido al ruedo con valentía para registrar la realidad, los venezolanos jamás se habrían enterado del verdadero impacto del colapso institucional y social que azota a la nación. Aunque ciertamente existen creadores de contenido poco serios, generalizar el ataque resulta injusto y mezquino frente a una comunidad digital que ha fungido como el verdadero muro de contención contra la desinformación oficial.
La práctica demuestra que un título universitario colgado en la pared no garantiza la valentía ni la honestidad periodística, sobre todo cuando muchos profesionales formados prefieren el silencio cómodo o la complicidad. La labor de informar con responsabilidad también se ejerce con rigor de manera empírica, respondiendo al compromiso ético con la verdad y no a un carnet. El verdadero valor de un comunicador se mide en el terreno y en su capacidad para romper la censura, un mérito que las redes sociales y los creadores independientes se ganaron a pulso mientras los grandes canales y sus periodistas, entre comillas con titulo, miraban hacia otro lado.
Por FAL
