Huelga de hambre en Bolívar: se deteriora la salud de los manifestantes
Este lunes, 2 de noviembre, dos jubilados de las industrias básicas alcanzaron nueve días en huelga de hambre frente a la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) en Puerto Ordaz, estado Bolívar, y el deterioro de su salud ya se nota: los médicos que los chequean a diario confirmaron que han perdido casi 5 kilos desde que comenzó la extrema medida.
Hugo Medina, presidente de la Asociación de Jubilados y Pensionados de Bolívar, quien encabeza la manifestación, ahora usa tapabocas cuando tiene personas muy cerca porque desde hace 72 horas sufre una tos persistente. Junto con Tomas Romero, otro jubilado, se mantienen férreos en el ayuno; solo consumen agua.
“Sobre la tos que tengo, los médicos me dijeron que es producto de la contaminación, por estar durmiendo en la calle. El humo de los carros y las motos que pasan por acá”, dijo el jubilado.
Los huelguistas exigen el pago único de 1.200 dólares de utilidades para unos 80.000 obreros, empleados no requeridos y jubilados de todas las industrias de los sectores hierro, aluminio y acero.
El sábado, 31 de octubre, 10 dirigentes sindicales, incluido Medina, se reunieron con Héctor Silva, presidente de la CVG y Yulisbeth García, gobernadora de Bolívar, quienes intentaron persuadirlos para que levantaran la manifestación a cambio de una promesa de respuesta el próximo miércoles, 4 de noviembre.
Los huelguistas, en cambio, se mantuvieron firmes: respondieron que no levantarán la protesta hasta tanto no haya una solución satisfactoria sobre el pago de los 1.200 dólares. “No aceptaremos menos de eso. Nosotros esperaremos hasta el miércoles por la respuesta del ministro. Si no dicen nada o nos niegan el pago, tomaremos acciones más contundentes”, dijo a El Pitazo Medina.
El viernes, 30 de octubre, Alejandro Lozada, otro de los manifestantes que hacía ayuno, abandonó la huelga después de presentar un sangrado en las heces y decaimiento anímico. “Parece que tenía depresión. Estaba muy mal emocionalmente”, dijeron sus compañeros.
Antes de Lozada, otro manifestante también desistió de la huelga de hambre para preservar su salud. Al margen de la protesta, los obreros llevan 20 días con una vigilia permanente frente a la CVG en reclamo por sus utilidades.
Dijeron que solo quieren tener algún ingreso que les permita en Navidad llevar una cena tradicional a sus hijos o poder suplir sus necesidades básicas, algo que se les complica con el ingreso que perciben en las industrias básicas.
ElPitazo
