Lo Nuevo

Irán saca a relucir su misil balístico más avanzado ante amenazas

La República Islámica de Irán dio un golpe de autoridad en el tablero geoestratégico tras el despliegue operativo de su misil balístico de largo alcance más sofisticado hasta la fecha: el Khorramshahr-4, también conocido como «Kheibar».


Este coloso tecnológico ha sido integrado en una de las ciudades subterráneas de misiles de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), blindando así su capacidad de respuesta ante cualquier intento de agresión. El despliegue no es solo un movimiento logístico, sino una declaración de principios sobre la autonomía y el poder de fuego alcanzado por la industria militar nacional.

La entrada en servicio de este sistema de armas coincide con una evolución histórica en la doctrina de las Fuerzas Armadas iraníes, que han transitado formalmente de una postura defensiva a una ofensiva.

Este cambio envía un mensaje inequívoco a Washington y sus aliados: la capacidad misilística de Irán no solo es inexpugnable, sino que su precisión y velocidad se han perfeccionado hasta niveles que desafían los estándares globales de interceptación. El mensaje central es claro: la tecnología iraní ha logrado neutralizar las ventajas convencionales de las potencias extranjeras.

«La capacidad misilística de Irán no solo se ha mantenido, sino que su precisión, velocidad y poder de penetración se han mejorado continuamente mediante el uso de nuevas tecnologías», destacan fuentes oficiales citadas por la agencia Fars. El Khorramshahr-4 se presenta así como el guardián de la soberanía persa, un arma diseñada específicamente para penetrar los escudos de defensa más densos y golpear objetivos estratégicos con una contundencia sin precedentes en la región.

Velocidad hipersónica y precisión satelital: Un desafío para el Patriot

El poderío del Khorramshahr-4 radica en su impresionante perfil técnico, que lo sitúa como el misil con la carga útil más pesada de todo el arsenal iraní. Con un alcance operativo de 2,000 kilómetros, este proyectil es capaz de transportar hasta 1,500 kilogramos de explosivos, divididos en varias ojivas.

Esta capacidad de carga masiva permite a Irán proyectar una fuerza destructiva capaz de anular infraestructuras críticas en cuestión de minutos, redefiniendo el equilibrio de poder en Oriente Medio.

La velocidad es otro de los pilares que hacen de este misil una amenaza casi imparable. El Khorramshahr-4 alcanza los 8 Mach dentro de la atmósfera y acelera hasta unos asombrosos 16 Mach fuera de ella, lo que equivale a casi 20,000 km/h. Esta dinámica de vuelo, sumada a un sistema de guiado por satélite de última generación, le otorga una precisión quirúrgica con un error circular de apenas 10 a 30 metros. Tales cifras representan un salto tecnológico que pone a prueba la vigencia de los sistemas defensivos occidentales.

Debido a su diseño y trayectoria, para los sistemas de defensa aérea Patriot o la Honda de David resulta extremadamente difícil, si no imposible, interceptar con éxito el ataque. La Fuerza Aeroespacial de Irán ha ido más allá al asegurar que el misil tiene la capacidad de impactar contra 80 objetivos de forma simultánea, saturando cualquier red de protección enemiga y garantizando que la respuesta iraní llegue a su destino sin importar los obstáculos electrónicos o cinéticos que se le interpongan.

Prueba de fuego: Eficacia probada en escenarios reales

La efectividad del Khorramshahr-4 no se limita a las pruebas de laboratorio o simulaciones. Los CGRI confirmaron que este misil fue disparado por primera vez en condiciones de combate real el 23 de junio de 2025, teniendo como objetivo diversos activos estratégicos fuera de sus fronteras.

Esta operación sirvió como la validación definitiva de las tácticas modernas empleadas por Irán para aumentar la precisión y garantizar la destrucción total de los blancos seleccionados, demostrando que el sistema está listo para ser utilizado en cualquier momento.

Durante dicho despliegue, se utilizaron maniobras evasivas y tecnologías de sigilo que permitieron evadir las redes de vigilancia por radar más avanzadas. Aunque los detalles técnicos específicos sobre estas tácticas permanecen bajo estricto secreto militar, el resultado de la misión fue calificado como un éxito rotundo. Este evento marcó un hito en la historia militar de Irán, al demostrar que su capacidad de penetración es real, funcional y letal frente a los intereses que amenazan su integridad territorial.

Con la consolidación de este misil en bases subterráneas seguras, Irán establece una «disuasión activa» que obliga a sus adversarios a reconsiderar cualquier opción militar. El Khorramshahr-4 es la prueba fehaciente de que, ante las sanciones y las amenazas, la República Islámica ha respondido con una innovación balística que garantiza que el costo de cualquier provocación sea inasumible para el atacante.


ultimasnoticias

No hay comentarios